Un resúmen de la transformación digital en la Receita Federal De Brasil

Las nuevas tecnologías pueden traer nuestra salvación económica o amenazar nuestra subsistencia … o las dos cosas” (Professor Austan Goolsbee, Universidad de Chicago- EEUU).

Las innovaciones recientes, basadas en conceptos y herramientas de la tecnología digital, están revolucionando cada vez más las prácticas, procedimientos, controles, procesos de trabajo en todas las organizaciones y tipos de profesiones. Permiten superar las limitaciones existentes, particularmente en los procesos burocráticos, prácticas de gestión y herramientas obsoletas e imprecisas que permean las organizaciones.[1]

La masificación de nuevas tecnologías ha impulsado lo que llamamos de transformación digital. Personas naturales, empresas, gobiernos y organizaciones, nadie se encuentra fuera de su influencia. Es un fenómeno global e impactante. La transformación digital sería la integración de la tecnología digital en todas las áreas de negocio de una organización que resulte en cambios fundamentales en sus operaciones y en la forma como genera valor.[2] La palabra “disruptivo” se ha tornado mucho más frecuente para expresar la desconstrucción de viejos negocios, métodos y procesos que son reemplazados por la digitalización. La Internet de las cosas (IoT), big data, 5G, revolución 4.0, blockchain y tantos otros términos nuevos surgieron en el sendero del nuevo paradigma.

Las administraciones tributarias están buscando permanentemente ganancias de eficiencia. La tecnología facilitó el tratamiento de grandes bases de datos y permitió el estudio de los comportamientos de los contribuyentes, de que se utilizan en los diversos análisis de riesgos.

En la Receita Federal de Brasil no es diferente. La digitalización ha apoyado fuertemente los procesos de auditoría, registro, cobranza, selección y disputas tributarias. Desde el primer programa de computador para llenar la declaración jurada del impuesto de la renta de las personas naturales hasta hoy, los cambios han sido muchos y la velocidad con que surgen aumentó. Sin embargo, la necesidad de digitalización se tornó aún más evidente después de la Covid-19, que impactó severamente los procesos de trabajo. Eso también señaló la importancia de los dilemas que la transformación digital trajo.

La Transformación Digital en la Receita Federal de Brasil

En el año de 1991 la Receita Federal creó el primer programa de ordenador para llenar las declaraciones juradas del impuesto a la renta de las personas físicas (IRPF), tras 67 años de la creación del primer formulario en papel. En principio, los contribuyentes llenaban sus declaraciones en un flexible y las entregaban en bancos comerciales autorizados por convenio o en las oficinas del Fisco. En 1997, se creó también el programa Receitanet, que permitió la transmisión de las declaraciones juradas por la Internet. Los contribuyentes pasaron a transmitir sus declaraciones desde sus casas u oficinas.

Desde entonces la digitalización ha permitido grandes avances además del aumento de la capacidad de procesamiento, del cruce de datos y de la prevención de errores. Las declaraciones de todos los impuestos se estaban digitalizando y en 2010 la Receita Federal recibió la última declaración jurada de IRPF en papel. Actualmente, pasados treinta años desde el primer software para la declaración del impuesto a la renta de personas naturales, la Receita Federal ofrece al contribuyente la declaración jurada precargada en la nube para que ellos la confirmen. Además, no solamente por computador se puede llenar y transmitir las declaraciones, también por aplicativos móviles. En este año de 2021, 34 millones de contribuyentes presentaron sus declaraciones por la Web, un gran volumen de datos que requiere gran capacidad de procesamiento por parte de los computadores del Fisco.

En 2007, hubo también un cambio fundamental: el lanzamiento del Sistema Público de Contabilidad Digital (SPED). El SPED es un sistema modular y entre sus módulos están la Factura Electrónica (NF-e), Teneduría de Libros Contable Digital (ECD), Teneduría de Libros Fiscal Digital (ECF), además de otros módulos.[3] El SPED proporciona a las empresas un ambiente único informatizado para cumplimiento de sus obligaciones accesorias ante los fiscos brasileños de la Unión y de los estados.[4] En el ambiente SPED, las empresas emiten sus facturas electrónicas y sus documentos fiscales, además de desarrollar y organizar sus contabilidades, de modo que los fiscos brasileños no deban tener la necesidad de exigir otras obligaciones accesorias. La declaración del impuesto sobre la renta de las sociedades se suprimió en diciembre de 2013, cuando el módulo ECF del SPED se volvió obligatorio. El proyecto de SPED contó no solo con la participación de los fiscos y órganos públicos brasileños como también con el aporte de las empresas.

El desarrollo de los módulos de SPED ha proporcionado grandes avances en la digitalización del Fisco. La necesidad de tratamiento del inmenso volumen de datos introdujo definitivamente la Receita Federal en la era de big data. Para el manejo de los datos, la Receita Federal creó su propia solución de lago de datos: el RECEITA DATA. El potencial creativo hizo con que nuestros funcionarios desarrollasen soluciones innovadoras, que con recursos avanzados de analítica y de inteligencia artificial, son utilizados en las auditorías fiscales, cobranza, despacho de aduanas y solución de disputas. Con el SPED, la Receita Federal ha también desarrollado nuevos proyectos y productos basados en big data, como son los proyectos para el cómputo del tax gap, la matriz insumo-producto y el Boletín de las Facturas Electrónicas, que permite que se conozca la situación agregada de ventas casi en tiempo real y que está siendo muy útil para el monitoreo de la economía durante la pandemia Covid-19.

2020 y 2021 – La Pandemia Covid-19 y las nuevas formas de relación con el ciudadano
La pandemia Covid-19 aceleró la transformación digital en el mundo. En la Receita Federal, ni solo los funcionarios pasaron al trabajo remoto como también aumentaron los servicios a la distancia a los contribuyentes. La estrategia de la Receita Federal para la prestación de servicios durante la pandemia se basó en tres ejes principales:

  • maximizar los servicios por medios digitales al tiempo en que los servicios presenciales se quedaron reducidos a lo esencial;
  • consolidar los canales digitales,
  • interoperabilidad.

En el área de servicios, además del servicio presencial, la Receita Federal ya contaba con autoservicio a través de su Portal e-Cac. Con las medidas de aislamiento y distanciamiento derivadas de la pandemia de coronavirus (Covid-19), se impulsó la digitalización de los servicios y la virtualización de la atención. Así, se ampliaron los canales virtuales de interacción a disposición de ciudadanos y empresas, como el Expediente de Servicio Digital (DDA), el ChatRFB, ChatBot y el buzón de correo corporativo (“Fale Conosco”). Cuarenta (40) servicios que eran presenciales pasaron a ser digitales y con efecto hubo aumento de casi cuatro veces de los expedientes digitales abiertos en el portal e-CAC, desde mayo 2020.

Otra novedad es la integración de los canales digitales del gobierno en el sitio Gov.br.[5] Anteriormente el acceso al Portal e-Cac era posible solo a través de un certificado digital. Ahora, tras la integración de e-CAC a Gov.br, también se permite el acceso por código de acceso a varios servicios del portal. Con el acceso Gov.Br, los ciudadanos que no cuenten con un certificado digital también pueden acceder al e- CAC, universalizando así el acceso a los servicios virtuales de la Receita Federal.

Además de los servicios disponibles en Gov.br, los ciudadanos también cuentan con servicios de la Receita Federal en aplicativos móviles (“apps”), sin costes. Por ejemplo, el registro de personas naturales, llamado “CPFDIGITAL”, está disponible por biometría o código de acceso. Por ese servicio, el ciudadano puede consultar su situación ante el registro de contribuyentes, actualizar sus datos y asimismo utilizarlo como documento oficial de identificación.

Figura 6 – El CPF Digital

Otro punto es la interoperabilidad entre los sistemas de gobierno. Al compartir datos entre órganos públicos, es posible mejorar los servicios de la Receita Federal por la información recibida de otros órganos y viceversa. Un claro ejemplo en la pandemia fue el pago del “Auxílio Emergencial” a los ciudadanos más vulnerables, cuya identificación ha dependido fuertemente de los datos compartidos por la Receita Federal. Otro ejemplo innovador fue la utilización de información, contenida en las bases de datos de la Receita Federal, de facturación de las micro y pequeñas empresas para les brindar una línea de crédito del Gobierno durante la pandemia. En el PRONAMPE (como se ha denominado el programa), el valor informado de ingresos fue esencial para definición del crédito, que tornó posible ayudar a estas empresas y también fomentar la regularidad fiscal.

Mirando desde el pasado hasta los días de hoy, la Receita Federal ha buscado la innovación permanentemente. La tecnología le permitió encontrar nuevas formas de actuación para garantizar el acceso a la información fiscal y obtener el cumplimiento de las obligaciones por parte de los contribuyentes.  Ahora, la transformación digital les abre una visión mucho más amplia que tiene el potencial de solucionar el problema del cumplimiento. Sin embargo, eso requiere gran esfuerzo de adaptación organizacional y preparación de su personal.

Los dilemas de la digitalización

Si por un lado la digitalización trae eficiencia a gran escala, es también verdad que trae nuevos dilemas. Las administraciones tributarias deben reflexionar sobre los efectos de la digitalización no solamente sobre sus procesos de trabajo, sino también y principalmente sobre su propia identidad, sus modelos de negocios, sus estrategias, sus valores y sus personas. Además, las administraciones tributarias aún deben examinar otros temas relevantes, como sean la seguridad de los datos, la privacidad de los ciudadanos y los valores éticos en el uso de nuevas tecnologías.

Conclusión

Las nuevas tecnologías digitales que caracterizan la cuarta revolución industrial, como son la internet de las cosas, la computación en nube, la inteligencia artificial, el aprendizaje de máquina, la automación procesada por robots, la realidad aumentada, los lagos de datos y muchas otras están revolucionando los negocios públicos y privados en lo que se llamó la transformación digital. Este es un fenómeno impactante y global, sin precedentes históricos. La incertidumbre que se aproxima de las personas y organizaciones es lo que motiva la preparación para enfrentar nuevos desafíos y que es necesaria y urgente. Es lo que hacen los gobiernos y sus administraciones tributarias de todo el mundo.

En este contexto, la Receita Federal de Brasil tiene la digitalización como uno de sus activos. Mucho se ha realizado en los últimos años, desde la primera declaración jurada del Impuesto a la Renta de las Personas Naturales entregada en medio electrónico en 1991, hasta la creación del SPED y da factura electrónica en 2007. Hoy, estamos digitalizando servicios, participando del gobierno digital, intensificando nuestros usos de bases de datos, desarrollando sistemas de inteligencia artificial, utilizando robots, o sea, estamos fuertemente dedicados a descubrir como las nuevas tecnologías nos pueden mejorar nuestros procesos de trabajo, mensurar correctamente los riesgos, disminuir la evasión y solucionar el problema del cumplimento tributario.

Sin embargo, todo ese avance tecnológico no logrará éxito sino con la superación de dilemas que se presentan a las administraciones tributarias. Es necesario no perder de vista para qué existimos, lo que entregamos a la sociedad y nuestra propia identidad. Somos organizaciones milenarias, pasamos por guerras y hecatombes, pero la transformación digital es algo nuevo y disruptivo. Es necesario reconocer los valores que nos nortean y también que nuevas cuestiones se presenten debido a las nuevas tecnologías, que sepamos encontrar respuestas. Es necesario que nuestras políticas incluyan las nuevas tecnologías en nuestros procesos de trabajo y que la dimensión humana de nuestras administraciones tributarias permanezca siempre como la más importante.

 

[1] Brynjolfsson, Erik, & McFee, Andrew (2015). A Segunda Era das Máquinas. Alta Books.
[2]  “The Enterprisers Project” (https://enterprisersproject.com/what-is-digital-transformation, visita en 19/8/21).
[3]  Pueden verse informaciones completas sobre cada módulo en el portal electrónico del SPED: sped.rfb.gov.br.
[4]   Poco a poco se integran también los municipios, que en Brasil tienen potestad para recaudar los tributos sobre servicios en general.
[5] La obligatoriedad de la integración está definida por el Decreto nº 9.756/2019 y Decreto nº 10.543/2020.

Aclaración. Se informa a los lectores que los puntos de vista, pensamientos y opiniones expresados en el texto pertenecen únicamente al autor, y no necesariamente a su empleador ni a ninguna organización, comité u otro grupo al que el autor pertenezca, ni a la Secretaría Ejecutiva del CIAT. De igual manera, el autor es responsable por la precisión y veracidad de los datos y fuentes.

3 comentarios

  1. Fernando Díaz Yubero Respuesta

    Muy interesante el artículo, José. Muchas gracias.

    1. Jose Tostes Respuesta

      Gracias Fernando. Saludos

  2. Anónimo Respuesta

    Excelente artigo

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