Encuentro de Administradores Tributarios: Retos y Oportunidades (IV) De la Gestión Institucional
¿Un administrador tributario destina gran parte de su jornada de trabajo a la gestión institucional? Sin duda, la respuesta tiene que ser sí. Cualquier responsable de una administración tributaria tiene que planificar, ejecutar y controlar la política de personal, de compras y de medios financieros y presupuestarios. Estos trabajos ocupan gran parte de su jornada de trabajo y la valoración de su gestión va a depender, en gran medida, de cómo mejore a la organización utilizando adecuadamente todos estos elementos.
Si convenimos que dentro de la gestión institucional se incluyen las políticas, estrategias y mecanismos utilizados para organizar los recursos humanos, financieros y materiales de una Administración Tributaria, nos damos cuenta de que, la gran mayoría de actuaciones que se llevan a cabo en el día a día tienen que ver con todos estos temas, de manera directa o indirecta.
En el encuentro de Administradores Tributarios que se celebró en octubre de 2025, en el Centro de la Cooperación Española en Montevideo (AECID), participaron cerca de 60 expertos de distintas organizaciones internacionales del mundo tributario, tales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Instituto de Estudios Fiscales (IEF) y el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT). Además, estuvieron representadas más de 20 Administraciones Tributarias de América, África y Europa. Durante 3 días se debatieron cuáles se consideraban los retos y las oportunidades relacionados con 5 elementos o ejes nucleares, entre ellos, el de la gestión institucional de las Administraciones Tributarias.
Dado el perfil de los participantes, se pudo combinar la visión más amplia y horizontal de la que disponen los representantes de las Instituciones Internacionales y la experiencia práctica, del día a día, de los responsables máximos de las Administraciones Tributarias representadas en el evento.
Como dinamizador en el evento de este eje, de gestión institucional, en los tres días de duración del evento, tengo que manifestar mi satisfacción por las ideas que, de manera espontánea, aportaron todos los participantes en la práctica propuesta. Como siempre ocurre en los eventos organizados por el CIAT, el ambiente fue fantástico y eso, en mi opinión, permitió a los participantes manifestarse con sinceridad y honestidad. Como pueden intuir, es difícil poder reunir a 60 personas de máximo nivel y poder dedicar 3 días a pensar en posibles retos y oportunidades de una Administración Tributaria. Es, obviamente, más fácil que los expertos participen en talleres, conferencias y reuniones internacionales organizados en formatos de mesa redonda, entrevistas o presentaciones individuales.
Por otra parte, como pueden adivinar, la gestión institucional tiene mucho que ver con todos los demás ejes/componentes que se analizaron en el I encuentro de Administradores Tributarios (recursos humanos, tecnología, gestión de riesgos y sistema fiscal), por lo que algunos retos y oportunidades aparecen, también, en otros componentes, lo que, en mi opinión, supone que hay temas de tal envergadura que son considerados prioritarios los analicemos desde una perspectiva u otra.
Los retos o desafíos votados en el último día del encuentro, por los Administradores Tributarios en el componente de gestión institucional fueron, por orden de puntuación, los siguientes:

Como se puede ver en la tabla que se adjunta, se señalaron 14 retos por todos los asistentes a la reunión, con una puntuación media de 7 sobre 10 puntos y una desviación típica respecto a la media de 2,56 puntos, que se puede considerar moderada-alta.
Entre los retos que destacan los administradores tributarios hay que reseñar, en primer lugar, el de “simplificar los procesos y mejorar los costes de cumplimiento en las administraciones tributarias”, con 8 puntos y que, en mi opinión, es un objetivo permanente y fundamental de cualquier Administración Tributaria que pretenda prestar un servicio de calidad a sus ciudadanos.
En segundo lugar, el reto que destacaron los administradores tributarios fue el de “promover desde las administraciones tributarias una estrategia de comunicación de la política fiscal al servicio de los contribuyentes”, con 7,8 puntos. Es necesario hacer más esfuerzos, por parte de las Instituciones tributarias, para comunicar bien y que las medidas que se adopten sean entendidas por los ciudadanos-contribuyentes. En esta idea se mezclan, en mi opinión, elementos que, también, tienen que ver con la transparencia y la búsqueda de la eficiencia desde las Administraciones Tributarias. Es, por tanto, fundamental, la coordinación entre Instituciones con competencias en materia de política fiscal y de aplicación de esa política. Como saben, en muchos países son organizaciones distintas.
En tercer lugar, los administradores tributarios destacaron con 7,6 puntos, retos tales como “disponer del perfil necesario de personal”, “seguridad en los datos y correcto uso de los mismos” y “la revisión y actualización de las estructuras organizacionales, teniendo en cuenta las nuevas tendencias”. En este grupo de retos se incluyen temas de personal que, siempre es el caballo de batalla, y que implica encontrar y mantener a los mejores, para que presten un buen servicio en las Administraciones tributarias, más en entornos muy cambiantes. La seguridad en los datos y su correcto uso también es un elemento nuclear en cualquier Administración Tributaria y requiere muchos medios humanos, tecnológicos y financieros. En cuanto a la necesidad de disponer de una organización adaptada y diseñada según las nuevas tendencias, es algo que todas las administraciones tributarias intentan hacer para funcionar de manera eficiente, adaptando, cuando sea necesario, sus normas y buscando la autonomía que siempre requiere una buena organización destinada a recaudar los impuestos de un país.
Por último, entre todos los demás retos que se seleccionaron y que, también, son importantes, quiero hacer un breve comentario sobre la importancia de las Administraciones Tributarias en la vida de los ciudadanos y en la necesidad de apoyar a otras áreas de gobierno en momentos en que sea imprescindible, dada la ingente cantidad de información disponible por las Instituciones tributarias y el reclamo de esos datos ante situaciones imprevistas y, en muchos casos, de extrema urgencia (política de subsidios, atención a familias desfavorecidas, situaciones de catástrofes, etc.). Es recomendable, también, fortalecer la cultura/moral tributaria de los ciudadanos y disponer de la mejor Administración Tributaria posible, con medios, autonomía de gestión y colocando en el centro de sus objetivos al ciudadano-contribuyente.

En resumen, los 14 retos obtuvieron una puntuación media global de 7,0 sobre 10 (DT=2,56). El mejor valorado fue 4.R5 Simplificación de los procesos en las ATs y mejora de los costes de cumplimiento (8,0), mientras que 4.R4 Definir los objetivos de las ATs en el medio plazo y 4.R10 Apoyar a otras entidades del gobierno obtuvieron las puntuaciones más bajas (5,4).
En lo que se refiere a las oportunidades o posibilidades de mejora, partiendo desde una determinada situación, los administradores tributarios destacaron las siguientes, por orden de importancia:

La media volvió a ser de 7 sobre 10 puntos, con una desviación típica respecto a la media moderada-alta de 2,61 puntos. Se señalaron por los asistentes al evento 13 oportunidades respecto al eje/componente de gestión institucional.
En primer lugar, de forma muy destacada, se situó como oportunidad “la confianza del ciudadano-contribuyente en la administración tributaria”, con una media de 8,8 puntos y una dispersión de sólo 1,66 puntos. En mi opinión, es fundamental que las Administraciones Tributarias se ganen la confianza de los contribuyentes y sean una de las Instituciones de referencia en el país. Esta tarea nunca acaba y hay que tener mucho cuidado de retroceder en el prestigio reputacional ante situaciones que se puedan producir, por las dificultades de volver a recuperar el prestigio que tanto nos había costado lograr.
En segundo lugar, también de forma muy mayoritaria, destacaron los administradores tributarios la oportunidad de “credibilidad y transparencia en los procesos propios de las Administraciones Tributarias”, con una media de 8,3 puntos. Los elementos que se incorporan en esta oportunidad se relacionan con la confianza que señalábamos en el apartado anterior y con la necesidad de hacer las cosas con conocimiento de los ciudadanos. Cada vez más, en todos los países miembros del CIAT, se tiende a presentar normas que refuercen la transparencia en los procedimientos administrativos.
Por último, entre el resto de las oportunidades señaladas, se incorporan elementos muy importantes relacionados con:
- • La importancia de disponer de personal muy capacitado que contribuya al cumplimiento de los objetivos de la organización. Además, un aspecto fundamental que preocupa a todas las Administraciones Tributarias, en la actualidad, es cómo retener el talento.
- • La disponibilidad de medios tecnológicos que faciliten el trabajo, y permitan conseguir mayores niveles de eficiencia es algo que todas las Administraciones Tributarias demandan de sus Gobiernos. Como todos sabemos, cualquier proceso de modernización pasa, inexorablemente, por fuertes inversiones en tecnología.
- • La cooperación entre Administraciones Tributarias de distintos países, compartiendo información y pudiendo participar en auditorías conjuntas. También es necesario, desde las organizaciones tributarias, apoyar y mantener buenas relaciones con otras Instituciones nacionales, apoyando determinados procesos judiciales, administrativos o de otra índole.

En resumen, las 13 oportunidades identificadas reflejan una valoración media en torno a 7 puntos. Destacan con claridad la confianza del ciudadano-contribuyente en la AT (8,8) y la credibilidad y transparencia (8,3) como las oportunidades mejor valoradas, lo que subraya que la legitimidad institucional es percibida como el activo más valioso de las Administraciones Tributarias. Le siguen el aprovechamiento de las nuevas tecnologías y la trazabilidad de la información (7,8), así como el compromiso del personal y la mejora continua mediante el uso eficiente de datos (7,6). En el extremo inferior, el liderazgo institucional (5,8) y las ventajas derivadas de la unión de Impuestos Internos y Aduanas (4,4) obtuvieron menor respaldo
Como conclusión, creo que el ejercicio que se llevó a cabo en la sede de Montevideo de la AECID, en octubre de 2025, fue muy exitoso y permitió al CIAT disponer de una información de primer nivel, sobre los retos y las oportunidades en distintos ámbitos de las Administraciones Tributarias de sus países miembros, lo que le servirá para prestar apoyo, de manera focalizada, en aquellos ámbitos de actuación más necesarios. En ese sentido, espero y deseo, que el II Encuentro de Administradores Tributarios que se celebrará en Madrid, a finales de septiembre de 2026, logre atraer al mayor número de expertos y que la mecánica de trabajo sea, nuevamente, original y útil, permitiéndonos disponer de una nueva publicación de interés para la comunidad tributaria.
En el documento sobre el Encuentro, publicado por la Secretaría del CIAT, en enero pasado, se pueden consultar en detalle los promedios y sus desviaciones estándar, de los catorce retos y trece oportunidades de este eje/componente, tal y como fueron identificados y valorados en la jornada de Montevideo. Anímate, descárgalo y estúdialo… aquí está el enlace
Cordiales saludos.
38 total views, 38 views today